Martes, 14 Octubre 2014 00:00

Centro de Trabajo

 

Por Alberto Boldetti, Director Comercial Tekna (gentileza de Christian Robledo). Publicado en revista Vano Arq. n° 6, Nov-Dic. 2003

Después de los mecanizados con pequeñas máquinas en los años 70' y 80', y el punzonado utilizado durante los 90', en estos últimos años ha sido el Centro de Trabajo la innovación en el modo de trabajar del armador en aluminio. Una solución de elevado know how, que ofrece muchas ventajas también al pequeño armador, una persona que sí entiende La revolución de los años 2000.

LAS RAZONES DE UNA ELECCIÓN

centroSin profundizar en discusiones netamente técnicas, estos son algunos motivos ligados a la "fortuna" del Centro de Trabajo:

  • Garantiza calidad y precisión porque reduce sensiblemente la intervención humana. Es muy versátil a exclusión del corte; sin embargo, puede ser utilizado en todas las producciones tipo de un fabricante de cerramientos, como en los muros cortina: varias operaciones que requieren en general perforado y fresado (como por ejemplo balcones, escalas, etc). Efectúa trabajos ligeros sobre perfiles en fierro y no solamente en aluminio.
  • Reduce el tiempo de producción –de igual forma si es en medidas diferentes en función de las variadas aplicaciones, mucho para los muros cortina y un poco menos para los cerramientos (ventanas y puertas)- y por lo tanto, reduce el costo.
  • Requiere un número reducido de personal especializado en taller, siempre difícil de encontrar o de tener.
  • Mejora la organización del trabajo.
  • Es económico (este es motivo fundamental para decretar su éxito): hoy, en efecto, un buen Centro de Trabajo para el fabricante de cerramientos cuesta lo mismo que una sierra doble cabezal electrónica, vale decir de 30.000 a 35.000 euros.

Si consideramos que, a partir de enero del 2006, la marca CE (Comunidad Europea) será obligatoria también sobre los cerramientos, el armador se verá forzado a trabajar según un bien definido estándar cualitativo, para ofrecer un producto técnicamente dada su directa responsabilidad.

El Centro de Trabajo se revela como el instrumento más apropiado para llegar preparados a tal meta y mantenernos competitivos en un mercado que será todavía más exigente y selectivo de lo que hoy es. El Centro de Trabajo, en efecto, mejora programaciones y control de trabajo, reduce tanto el costo de producción como los costos estructurales.

POTENCIA DEL SOFTWARE:

Hace cinco años, en muchas empresas fabricantes de cerramientos hablar de Internet era casi como hablar de fantasía, el computador era sólo aquel del administrativo que llevaba la contabilidad. Hoy, en muchas empresas y en muchas fábricas de cerramientos Internet se ha transformado en algo de uso cotidiano y el e-mail ha sustituido o integrado al fax. La misma cosa ocurrirá con el Centro de Trabajo.

En la actualidad, más de alguien encontrará extraño e inútil tal instrumento, pensando: "en mi empresa no seremos capaces de usarlo". Sin embargo, tras cinco años, la música será totalmente diferente, sobre todo en aquellas empresas donde entran los hijos y la "segunda generación". No necesita asustarse con el software, sino que necesita pensar que esta es la verdadera "llave" del futuro, el verdadero punto de fuerza de un Centro de Trabajo con el software.

Con el software -también "corazón latente" del Centro de Trabajo- se tienen de manera fácil cosas inimaginables solo hace algún tiempo. Ahora para hacer el ejemplo de TEKNA, cada Centro de Trabajo viene entregado completo con módem y software para la conexión vía Internet. Esto significa que, cuando hay un problema, el utilizador puede conectar la máquina con el técnico de la empresa en Milán y éste estará en condiciones de operar sobre el teclado y sobre el video del utilizador mismo, como si estuviese presente físicamente en el taller, pudiendo realizar las siguientes funciones:

  • Analizar lo que ha sucedido.
  • Modificar el programa de mecanizados.
  • Enviar archivos y actualizaciones.
  • Ayudar al operador a resolver un cierto número de problemas, (a excepción obviamente de aquellos mecánicos).

Por otro lado, el software puede hacer crecer la máquina en el tiempo. Sustancialmente se trata de una máquina "viva", que puede mejorar sus prestaciones gracias a las periódicas actualizaciones de las versiones SW.

INTEGRACIÓN EN EL PROCESO

El Centro de Trabajo puede ser visto de dos maneras: o como máquina a ser instalada en el taller, o como un elemento integrado en un proceso productivo que parte en la cotización y termina con la pieza mecanizada lista para el ensamblaje. Un proceso bien articulado, con distintas fases:

  • En una oficina con un computador normal, vienen preparadas cotizaciones y listas de corte.
  • La lista de corte viene pasada a la sierra (cortadora), vía disquete o si está disponible, vía conexión en red.
  • Al final del corte, la cortadora estampa una etiqueta autoadhesiva con código de barras que reporta, entre otras cosas, el tipo de mecanizado que corresponde y viene aplicada sobre cada pieza.
  • La pieza viene cargada sobre el Centro de Trabajo y a través de un lector de códigos de barra similar a aquellos que usan los supermercados; viene identificado el tipo de pieza y automáticamente vienen cargados y por consiguiente los programas de mecanizados.

En suma, de todo lo dicho, tranquilamente se puede afirmar que el futuro está ya tras nosotros. Basta pensar que solo TEKNA ha instalado hoy otros 600 centros de trabajo en toda Italia y en el mundo; es decir -siempre refiriéndonos a nuestra firma- son cerca de 500 empresas (algunas tienen más de uno) que practican tal metodología de trabajo.

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